Testimonio de Montse

A finales de Septiembre de 2015 vine por primera vez a Garabandal con un grupo de peregrinos de Barcelona. Desde hacía unos 7 meses me dolía el pulgar de la mano derecha, como si me clavasen una puñalada, ante cualquier movimiento de éste. El sábado 26 subí a los Pinos y arrodillada ante la imagen de la Virgen le pedí que me librara de todo mal y le supliqué por mi dedo pues lo necesito para trabajar. Quiero dar testimonio de que desde entonces, hace ya más de 2 meses, no he vuelto a sentir dolor y ésto se acompañó de la desaparición de la inflamación sin dejar deformación alguna ni limitación del movimiento. Soy médico, había hecho de todo sin conseguir resultado. He trabajado estos últimos 2 meses intensamente, escribo, pincho y utilizo aparatos médicos con los que debo hacer presión y no he vuelto a sufrir por ello. Quiero dar testimonio de ello y de que mi fe y mi humildad también se han beneficiado. Hoy, 8 de Diciembre, día de la Inmaculada Concepción y que comienza la celebración del Año Santo de la Misericordia quiero aprovechar para públicamente dar las gracias a la Virgen del Carmen de Garabandal.

Montse.

Testimonio de Román

El pasado día 20 de julio del 2.014 dejé en la web de la Parroquia de Garabandal un testimonio sobre mi visita del 12 de junio de ese mismo año. Hoy, ya como web del Centro de Peregrinos, quiero completar, en parte, aquel mi primer testimonio. También deseo manifestar mi absoluta obediencia a la autoridad eclesiástica y más concretamente, en este caso, al Obispo de Santander en todo lo que a su ministerio concierne. He consultado escritos de mi primera visita a San Sebastián de Garabandal y confirmo que fueron exactamente once días los que pasé allí, en el mes de julio de 1962. Durante ese periodo de tiempo pude ser testigo directo de catorce visiones de las niñas. Aquella experiencia fue enorme para confirmar mi fe en aquellos momentos y en toda mi vida. El conjunto de lo vivido me resultó asombroso. Vivencias y hechos que desde un punto de vista natural me resultan imposibles de explicar. Sobre todo teniendo en cuenta las circunstancias del lugar, del momento histórico y de la inocencia de aquellas cuatro niñas. Sigue leyendo

Testimonio de Adrián

Hola!
Soy Adrián y vivo en Málaga.
Tengo 20 años.
Mi familia es atea pero yo desde los 9 años soy practicante. Mi familia siempre me ha respetado aunque no comparta conmigo los mismos pensamientos. He sido monaguillo en mi parroquia de la Asunción durante unos años. En mi parroquia se reza diariamente el rosario antes de la santa Misa. Cuando entre en la adolescencia y cambie de instituto, cambiaron al sacerdote de ni parroquia… Etc Mi vida cambio, ya no acudía a misa, no rezaba tanto en casa aunque nunca dejara de creer. Conocí la devoción a la Divina misericordia y esto condujo mi vida de nuevo al encuentro con el señor. Pero lo que a cambiado mi vida y a dado un giro radical son las apariciones y mensajes de nuestra santísima Madre en Garabandal. Gracias a internet hoy podemos informarnos al momento de todo… Y así lo hice yo… Di con un documentas de las apariciones de Garabandal y me conmovió muchísimo y empecé a investigar a través de páginas, canales de vídeos en youtube, libros… Etc Sigue leyendo

Testimonio

Mi nombre es lo de menos , lo importante es la historia. , a través de un amigo me animó y contó la aparición de la Virgen, Nuestra Señora del Carmen, nuestra Madre, tomé el tren y fuí un día a finales de Mayo a pueblecito, entre montañas donde quedo mi corazón, y firmé mi conversión, espero definitiva, y por supuesto mi amor a Jesús y María ,como no a la Santisima Trinidad. Sigue leyendo

Testimonio de Eduardo y Beatriz

Estuvimos esta semana santa y ninguna misa me ha llenado como las realizadas en san sebastian de garabandal. Actualmente las realizadas en mi localidad, me parecen desnutridas, desde luego pienso ir a garabandal siempre que pueda, animo a los sacerdotes que vivan la misa, y no una misa mas de oficio.
Es algo que te recarga espiritualmente.
un fuerte saludo.
así como su vocación del pueblo justificado a la misa.
Eduardo y Beatriz.